Hace referencia a la tendencia consciente e inconsciente que tiene un individuo a responder de una manera que será vista como favorable por los demás. Generalmente, es la forma de ajustarse a un “buen/positivo” comportamiento o ajustarse en menor medida a un “mal/negativo” comportamiento.


            Con Deseabilidad Social nos vamos a referir a la sinceridad de las respuestas con la que una persona contesta a los elementos o ítems de un test. En cierto grado, en los tests de personalidad, los ítems suelen estar influenciados por el deseo (unas veces consciente y otras no) que puede tener una persona en presentar una buena imagen de sí misma o “quedar bien”, ya que de manera más o menos aceptada (consenso social, diferencias individuales y actitud cultural), por ejemplo, “es bueno ser organizado en el estudio y es malo dejar todo para última hora”.

            Si la respuesta de una persona viene determinada por la aceptabilidad social de las preguntas, la validez del test quedará afectada. En ciertas ocasiones, la deseabilidad social se muestra como un estilo de respuesta, y dentro de toda la amplia gama de posibles patrones, son especialmente destacables aquellas personas que poseen tanto puntuaciones muy altas (muy deseables) como muy bajas (muy poco deseables).

            La deseabilidad de un ítem puede medirse con una razonable exactitud. Se han desarrollado escalas en las que se demuestra estar midiendo la tendencia a presentarse a uno mismo en términos socialmente favorables. Este tipo de escalas se pueden introducir mezcladas en otras pruebas de personalidad como control de la tendencia que tiene una persona a mostrar una buena imagen, ya que esta cualidad se considera como una característica personal y estable dentro del conjunto de rasgos de personalidad de una persona.

            No todas las veces en las que una escala de deseabilidad social denota puntuaciones extremas es debido a la propia sinceridad de la persona: el conocimiento que las personas tienen de sí mismas puede influir en las respuestas que dan a los ítems que tratan de presentar modelos específicos de personas, en los que el contenido de dichos ítems puede estar más o menos claro.

            De forma general, la sinceridad de las respuestas de una persona a un test suele ser más relevante en procesos de selección o en aquellos contextos en los que una persona puede obtener alguna cosa socialmente aceptada, por este motivo, combinar las pruebas de personalidad clásicas con pruebas de elección forzada pude resultar de mucha ayuda a la hora de determina el verdadero significado de la “tendencia a quedar bien” de la persona que contesta a dichas pruebas.