En todas las organizaciones se crean grupos de carácter informal a los que cuando alguien “no sabe algo”, “necesita ayuda en algo”, acuden de forma regular porque está el veterano, un líder, el que “seguro que lo sabe” está liderando en la distancia. Todos conocemos a esa persona en nuestra empresa a la que podemos acudir cuando necesitamos resolver un problema técnico, o esa otra persona en la que podemos confiar para obtener apoyo con un problema operativo o legal o personal relacionado con el trabajo. Estas conexiones espontáneas tienen una importancia crítica, ya que definen la forma en que el conocimiento se genera, distribuye y retiene dentro de la organización. Es más, yo diría que son los que están en ocasiones, haciendo que los PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN sean exitoso o no. ¡Ojo!.

El problema es que estas conexiones no siempre se crean de forma predecible o son, en cierto modo conocidas entre aquellas personas y grupos de una organización que más pueden beneficiarse al estar más conectados. Por esta razón, entender donde existen estas conexiones críticas – o donde deberían existir – es esencial a la hora de diseñar una organización efectiva.

El análisis de redes organizacionales permitiría visualizar y analizar relaciones formales e informales en una organización, ayudándola a lograr un cambio o implantar una nueva estrategia de negocio de forma más sostenible y efectiva. No es manipular nada ni a nadie. Es conocer cómo se ejecutan los flujos de información de manera efectiva. De cómo se dan forma a proyectos. Es como inspeccionar un organismo vivo. Así como sabemos que en un equipo de un deporte hay una persona carismática que tira del resto, en las organizaciones ocurre igual. Hay líderes encubiertos o bujías humanas que hacen que todo empiece a funcionar. Si conocemos esto… tenemos una gran información.

En la práctica, el análisis de redes organizacionales actúa como una tecnología de rayos x que le permite saber qué está pasando dentro de una organización con un nivel de detalle sin precedentes. Esto hace posible identificar líderes informales y aprovechar su influencia en roles estratégicos, ya sea en posiciones gerenciales o como adoptadores tempranos de cambios organizacionales. Estudios recientes demuestran que el 3% de la población con liderazgo informal puede propagar la adopción de cambios estratégicos al 85% restante, permitiendo así a su organización transformarse más rápida y eficientemente.

En una nueva realidad que se caracteriza por su volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, el análisis de redes organizacionales permite a una compañía operar de forma más ágil, aprovechando la influencia de sus líderes informales para maximizar el intercambio de información y acelerar la adopción de cambios estratégicos. Me gustaría conocer vuestra opinión sobre este tema, o si tenéis interés sobre el mismo, no dudes en contactarme. Hay herramientas que están utilizando algunas compañías (no es algo generalizado, solo algunos ejemplos: McKinsey o IBM) en otros países que os podría recomendar y os comento como adaptarla para España u otra región.

Por Alfredo Escolar

 

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