Jose Muñiz Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, doctorándose por esa misma universidad. Desde 1987 es Catedrático de Psicometría en la Universidad de Oviedo. Fue presidente de la Comisión Europea sobre Tests and Testing, asimismo fue presidente de la International Test Commission  (ITC), y en la actualidad preside European Association of Methodology (EAM).

Entrevista a José Muñiz

Por Antonio Pamos

¿Cómo definirías el panorama actual de la evaluación de personas en el ámbito laboral?

Como es bien sabido, las personas constituyen el mayor activo del que disponen las empresas e instituciones para llevar a cabo sus actividades, por tanto llevar a cabo una evaluación adecuada de ellas es esencial, tanto para las empresas, como para las propias personas. Aunque la situación dista de ser idílica, la mayoría de  los empleadores se han dado cuenta de esta necesidad y en general se ha avanzado bastante en la utilización de metodologías rigurosas y equitativas a la hora de llevar a cabo la evaluación de las personas en el ámbito laboral. La reciente publicación de la Norma ISO 10667, que regula todo lo relativo a la evaluación de personas en entornos laborales, constituye un paso adelante importante, al recoger en formato ISO las buenas prácticas en la evaluación de personas.

¿Crees que el mundo empresarial reconoce el valor de los tests a la hora de evaluar a personas?

Los tests son muestras de conducta y constituyen unas herramientas auxiliares de gran valor para quienes llevan a cabo la evaluación de las personas, permitiendo obtener datos fundamentales sobre la persona que ayudan a tomar las decisiones adecuadas. No son varitas mágicas, y como cualquier otra tecnología pueden usarse bien o mal. Lo importante es que sean utilizados por expertos que conozcan sus ventajas y limitaciones, y no caigan en las manos equivocadas. Decía el gran escritor  Monterroso que parece destino de las mejores ideas caer en manos de los peores hombres, a veces a los tests les pasa algo parecido, caen en manos de indocumentados, y eso puede causar un gran daño a las personas evaluadas y a las propias empresas. Los empresarios no tienen por qué ser expertos en los tests, pero harían bien en asegurarse de que contratan a los expertos adecuados.

¿Qué supone la presentación de la Norma ISO 10667 en la práctica de la evaluación profesional de personas?

La nueva norma ISO 10667 viene a regular todo lo relativo a la evaluación de personas en entornos laborales. Se trata de una norma sencilla que recoge todas las buenas prácticas que se han de tener en cuenta a la hora de evaluar personas. Está dividida en dos partes, una para el Proveedor de servicios evaluativos y otra para el cliente, pues sin la colaboración entre ambos no es posible llevar a cabo una evaluación adecuada. Regula lo relativo a evaluaciones individuales, tales como procesos de selección de persona, grupales, como estudios de clima de equipo o rendimiento grupal, y organizacionales, como la cultura de empresa. Además es aplicable a todo el ciclo de la vida laboral: selección, contratación,  orientación y asesoramiento laboral, desarrollo personal, planificación de sucesiones y recolocación. En suma, la nueva norma constituye un gran paso adelante en la regulación de las buenas prácticas en evaluación de personas en contextos laborales. Sería muy deseable que todos aquellos profesionales e instituciones implicados en la evaluación conociesen la norma y se certificasen en ella.

¿Cuáles son los aspectos más críticos para llevar a cabo una correcta evaluación?

Es muy difícil sintetizar en unas pocas palabras todo un campo de especialización profesional, pero cuando se trata de evaluar personas hay dos cuestiones esenciales no negociables. Lo primera es que la evaluación la lleven a cabo profesionales expertos, contrastados y certificados. Las personas son complejas, y su evaluación no se puede poner en manos de aficionados o aprendices. En segundo lugar, los métodos, técnicas e instrumentos utilizados en la evaluación deben de ser rigurosos y estar respaldados por evidencias empíricas de validez. No vale cualquier ocurrencia o instrumento para evaluar a las personas, hay que ser capaces de presentar los datos empíricos que los avalen, como bien señala la norma ISO 10667. Por ejemplo, si estoy utilizando un determinado test tendré que ser capaz de demostrar que ese test evalúa aquello para lo que fue diseñado, y lo hace de forma precisa, en suma, tendré que ser capaz de aportar datos sobre su fiabilidad y su validez.

¿Cuáles son las variables claves a evaluar en entornos laborales?

Hay tantas variables a evaluar como facetas tiene el comportamiento humano, es decir, muchas, y en cada caso procederá evaluar unas u otras, dependiendo de los objetivos perseguidos. Pero bien se puede decir que en contextos laborales la variable estrella es el rendimiento laboral y sus determinantes. El rendimiento laboral de una persona viene dado por el producto de su capacidad por su esfuerzo. Así que evaluar el rendimiento laboral, las capacidades y el nivel de esfuerzo o motivación ocupan buena parte de los profesionales. Además, esta ecuación viene influida por otras variables tanto personales (actitudes, personalidad, inteligencia emocional), como contextuales (compañeros de trabajo, jefes, tipo de tarea, cultura de empresa). Además de evaluar de forma rigurosa todas esas variables, es fundamental conocer sus relaciones para así poder llevar a cabo las predicciones y diagnósticos pertinentes, y eso va mucho más allá de pasar unos tests, hay que conocer a fondo las reglas del comportamiento humano. Y la primera regla es que la conducta humana no es lógica, es psicológica, por eso para entenderla no es suficiente el sentido común y el recto pensar, hacen falta profesionales de la psicología.

¿Qué retos deberá encarar el mundo del assessment en los próximos años?

Como bien explica el matemático y economista Nassim Taleb en su libro El Cisne Negro, las cosas realmente importantes del futuro son muy difíciles de predecir, por no decir imposibles, pero bueno, teniendo en cuenta lo que está pasando actualmente en la evaluación de personas, podemos hacer algunas conjeturas razonables sobre el futuro no muy lejano. Lo esencial de la evaluación de las personas en entornos laborales, a saber, la detección de sus potencialidades para llevar a cabo una determinada tarea con éxito, eso no varía, era  tan importante para que Ulises llegase a Itaca, como para que un directivo actual saque adelante un proyecto. Los cambios radicales vienen por otro lado, por la gran influencia que ejercen las nuevas tecnologías sobre la evaluación, cambiando la forma en la que llevamos a cabo las evaluaciones. Los tests de papel y lápiz se sustituyen por evaluaciones informatizadas, con las ventajas que aportan los ordenadores y las pantallas a la hora de presentar las tareas, responderlas interactivamente y puntuarlas. Además todo se lleva a cabo online, lo que plantea problemas nuevos como la autentificación de la persona evaluada. La gamificación también entra con fuerza en las estrategias evaluativas. Pero si tuviese que señalar la tecnología más influyente en la actualidad sin duda me inclinaría por los Tests Adaptativos Informatizados, que basándose en modelos psicométricos sofisticados, permiten adaptar la prueba a la persona, en función del tipo de respuestas que nos va dando. Puede decirse que la época en la que se utilizaba el mismo test para todas las personas ha terminado. Sin duda, se trata de un tiempo muy estimulante y de grandes cambios para los profesionales dedicados a la evaluación de personas.