La pandemia de la COVID-19 ha supuesto cambios en el ámbito laboral, hemos visto como el teletrabajo se ha asentado en la mayor parte de las empresas.

¿Ha llegado el teletrabajo para quedarse? Cabe preguntarnos si esta  modalidad de trabajo ha llegado para quedarse, o simplemente se trata de una solución momentánea debido a la actual crisis sanitaria.

Las empresas deben asegurarse que sus empleados poseen las habilidades y competencias necesarias para el puesto presencial, así como una serie de destrezas relativas a la eficacia y eficiencia del teletrabajo, por lo que se plantea un cambio en los procesos de selección.

¿Qué habilidades favorecen el teletrabajo?

Responsabilidad.

La responsabilidad viene dada por la confianza depositada en el mismo, en cuanto al desarrollo de sus tareas y cumplimiento de los valores de la empresa, independientemente de su lugar de trabajo.

Por lo que para el trabajo en remoto, es imprescindible que el candidato posea un alto grado de responsabilidad.

Planificación.

Los empleados remotos deben tener la capacidad de identificar sus prioridades, planificar los pasos para completar sus tareas y estimar el tiempo que le van a dedicar.

La planificación corresponde a la habilidad de gestionar y organizar eficientemente el trabajo ante múltiples tareas. Eso supone determinación de prioridades, distribución eficiente de los recursos, timing, toma de decisiones, previsión…etc.

Resolución y Análisis de Problemas.

Es la capacidad de identificar, analizar y afrontar las situaciones imprevistas, difíciles o problemáticas.

0 En el día a día, un empleado se enfrenta a situaciones imprevistas que deberá tratar autónomamente de la forma más resolutiva posible, y no huir o evitar enfrentarse a las mismas, por lo que deber ser una persona proactiva, frente a los problemas y desafíos que se presentan

Trabajo en Equipo.

Cada trabajador forma parte esencial de la empresa, y el éxito dependerá de la comunicación y colaboración que tengan entre ellos, independientemente de dónde se encuentren.

La empresa debe proporcionar las herramientas adecuadas para crear un entorno de trabajo colaborativo para poder trabajar juntos.

Autodesarrollo.

Es la capacidad de establecer metas de crecimiento personal y profesional, para uno mismo y para los demás. El autodesarrollo presupone prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

Estas personas se caracterizan por ser positivas, poseer afán por aprender, para superar sus debilidades, y se retroalimentan para mejorar constantemente su trabajo, dejando a un lado el estancamiento y la conformidad.

 

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