El Talent Community Manager (TCM) es una nueva figura que se encuentra en fase de implantación a nivel mundial y que deriva del Community Manager (CM). Esta variación del CM, es el  CM de los Recursos Humanos.

Su ubicación o dependencia orgánica no tiene por qué estar en Recursos Humanos, aunque es cierto que se debe a este departamento. El TCM tiene como objetivo introducirse en comunidades virtuales específicas e identificar a individuos con unas cualidades sobresalientes. En muchos casos, jóvenes anónimos en cuyas participaciones ponen de manifiesto sus virtudes diferenciales.

El TCM no tiene por qué identificarse como representante de una compañía. Puede participar como uno más y observar. Su necesaria actitud de liderazgo le facilita tomar algún control sobre las conversaciones y llevarlas por los derroteros de su interés.

Cuando tiene identificado a un individuo aparentemente talentoso, entra en contacto con él con una propuesta de empleo oportuna.

El TCM, merced a las bondades de las redes sociales, se encuentra con mucho de su trabajo ya abonado para el éxito. Sólo el hecho de acceder con poco esfuerzo y sin ningún coste económico a grupos de cientos o miles de individuos, a los que les une un interés común y con los que puede comunicarse en tiempo real es suficiente acicate para reconvertir los sistemas clásicos de reclutamiento e identificación del talento.

Las nuevas tecnologías nos han facilitado la vida sobre manera, haciéndola más cómoda, segura y entretenida. Pero sobre todo han permitido que la comunicación rompa sus barreras sociales, geográficas e incluso idiomáticas. Somos una sociedad que comunica compuesta por una especie social que sabrá dar buena cuenta de cualquier iniciativa que potencie sus relaciones internas.

No hay duda de que la famosa Teoría de los Seis Pasos del húngaro Frigyes Karinthy hoy, 80 años después de enunciarla ya no es válida, o por lo menos es excesiva.