A la hora de abordar las diferencias entre herramientas de evaluación, es necesario comenzar estableciendo la distinción entre los test de rendimiento óptimo y de rendimiento típico. En los test de rendimiento óptimo el participante debe obtener la mayor puntuación posible, existiendo respuestas correctas o incorrectas. Como ejemplo de test de rendimiento óptimo podemos citar las pruebas de inteligencia o capacidades cognitivas. En los test de rendimiento típico, en cambio, el evaluado debe dar información acerca de  cómo es él en diferentes aspectos, por lo que no existen respuestas correctas o incorrectas. Como ejemplos de este tipo de cuestionarios tenemos los test de personalidad, competencias e incluso clínicos.

Dentro de los test de rendimiento típico, los más empleados son los cuestionarios normativos, en los que el participante evalúa una sola pregunta o ítem en cada ocasión, haciendo un juicio absoluto sobre el grado en el que cada ítem describe su personalidad, actitudes, etc. Los formatos de respuesta pueden ser de opción binaria o categorías ordenadas, donde tendríamos escalas de respuesta sobre el grado de acuerdo (Likert) o sobre la frecuencia.

En los test normativos pueden aparecer respuestas sesgadas cuando el participante tiende a estar de acuerdo tanto con ítems positivos como negativos (aquiescencia) o cuando intenta mostrar una imagen más favorable de sí mismo (deseabilidad social). La mayoría de estos cuestionarios incluyen escalas específicas para evaluar el grado de presencia de dichos sesgos.

Para poder interpretar las puntuaciones de una persona en un test normativo es necesario compararlas con un grupo de referencia o baremo. De esta forma podemos decir si, por ejemplo, un evaluado presenta una extroversión superior a la media, al percentil 80 o a otra persona que haya sido evaluada con el mismo test, obteniendo así información cuantitativa sobre los diferentes aspectos evaluados.

Otro tipo de cuestionarios de rendimiento típico son los test ipsativos o de elección forzosa, de los cuales hablaremos en la próxima edición.